Una pandémia zombie en MI Comarca.

Hoy, mientras trabajaba en el pavelló de la Penya haciendo de controladora de acceso (manda huevos ponerme de segurata teniendo en cuenta que tengo la misma constitución física que Jack de “pesadilla antes de navidad”), me aburría soberanamente (para “variar”) y me ha dado por pensar en los zombies *la gente se sorprende*.

El caso es que cuando uno ve una peli de zombies y ve esos zombies tan bien hechos, rozando la belleza apolínia ellos y la belleza venusiana ellas; de un mordisco te arrancan una oreja, pueden correr/andar durante horas, aunque no sepan trepar te pillan siempre, con sus dedos te arrancan las vísceras, pase lo que pase nunca pierden los pantalones… Uno se da cuenta de lo surrealistas que son esas películas.

Que existan zombies, es una cosa que uno más o menos puede aceptar, pero tras ver a la población actual donde la mayoría suben hasta un primer piso sacando el hígado por la boca, se les parten los piños con el Bollycao, tenemos problemas visuales la mayoría, algunos tienen problemas de obesidad, tienen uñas postizas o se las muerden (salvo las de los pies)… yo me imaginaría un holocausto zombie en la Comarca de la siguiente forma:

“hora: 10:30

Lugar: Pavelló de la Penya de MI Comarca

Estoy sentada en una de las gradas pensando en como conquistar el mundo y en que los jugadores de básquet podrían levantarme con una sola mano, cuando de repente oigo que me llaman al walkie-talkie y me dicen que me vaya a mi puesto de entrada.

Me coloco delante de mi puerta de acceso y al cabo de un par de minutos de abrir las puertas, oigo como la gente entra al pavellón cuan reses al matadero. Bostezo mientras pido los carnets y entradas.

De repente oigo que desde mi walkie-talkie mis compañeros comentan que hay problemas en el acceso 101 (la entrada principal).

Oigo golpes de porra y veo como mis compañeros gritan que les han mordido.

Saco un momento la cabeza desde mi puesto y tras eso, me acerco al lugar de los hechos.

Miro la entrada y veo como los zombies han mordido a mis compañeros sin haber cruzado la entrada (hay esas ruedecitas que solo te dejan entrar cuando metes el ticket) ya que estos creían que eran goticos que estaban de guasa y que querían bloquear la entrada.

Ni corta ni perezosa, abro la puerta de acceso a la calle de la entrada que me han asignado y corro a toda pastilla hasta la primera bici que veo.

Consciente de que soy algo lenta para bajar escaleras, bajo por la barandilla a lo Mary Poppins.

Veo que un par de zombies con taca-taca han intentado seguirme con el siguiente resultado: uno parece que se ha herniado y posteriormente le ha dado un ataque al corazón (está hechado al suelo y sacando espuma por la boca) y el otro se ha metido el josconcio padre por culpa del taca taca.

Hago un gesto de “vaya desastre” y me monto en la primera bici que encuentro.

Los zombies intenan pillarme, pero eso de haberme chupado 24km diarios este verano más mi tabla de abdominales, hace que les deje atrás rápidamente. Me río de forma siniestra y corro hacia mi casa.

Llego a mi portería y veo que hay algunos zombies en la parada de autobus que hay delante mi casa.
Tengo dos opciones: a) quedarme en la calle y sin provisiones para defenderme o alimentarme. b) apartarlos como pueda y meterme en casa.

Miro en mis bolsillos y me doy cuenta de que tengo las llaves de casa. Las saco y me las pongo a modo de puño americano.

Empiezo a repartir hostias y a empujar como el increíble Hulk. Los zombies vuelan con un precioso piercing de mis llaves.

Curiosamente estos zombies no dicen “aaaaaah” sino “neeeeeeeeng” . Me planteo durante una milésima de segundo si son realmente zombies, me planteo que puedan ser un sucedáneo de seres humanos llamados nengs,…

Me encojo de hombros y sigo repartiendo más hostias que los curas de las misas del Vaticano (tendría que decir que meto tapones porque estos zombies me llegan por el ombligo).

Llego a mi porteria y corro hacia mi escalera. Un zombie se ha colado detrás mío y debido a sus dimensiones grotescas, veo que hay otros dos que se han colado con él.

Meterme en el ascensor me parece una muerte segura, amén de que puede bloquearse. Subo por la escalera y el zombie “boliche” me va detrás.

Me ha pillado un pie y ahora  estoy en el suelo.

Intento liberarme metiéndole una patada con el pie que me queda libre. Acierto y el zombie cae escaleras abajo como cierta bola de Indiana Jones aplastando a sus compañeros.

Me giro al ver tal escena y grito “straight!” como si hubiera hecho una buena jugada de bolos.

Ipso facto subo las escaleras hasta mi rellano, dónde abro la puerta rápidamente.

Tras saludar a mis padres y que estos se sorprendan porque he llegado antes del partido de básquet, me voy a mi habitación.

Blasfemo porque Klein (mi gato) se ha puesto entre mis piernas y me he metido el josconcio padre.

Me voy a mi habitación a coger ropa adecuada para la batalla: botas militares, tejanos estrechos (podré sentir el mordisco pero tal y como he dicho… la dentadura de la mayoría de los españoles no puede atravesar unos buenos tejanos…), me pongo el plumón del uniforme de la penya a pesar del frío que hace y me río ante el espejo porque parezco en vez de Naranjito a Nisperito…

Me voy al comedor, le digo a mi padre si me lleva a recolectar provisiones para el holocausto zombie.

Me dice que me deje de tonterias y de zombie walks. Le intento explicar cómo está el mundo y me dice que le tengo frito con las modas de los heavys.

Suspiro y le digo a mi madre que me voy y que no salgan de casa para nada. Voy a cruzar la puerta y… me dice mi madre si puedo bajar la basura ¬¬ “iuuuju”!

Cojo la basura y consciente de que está a tope la utilizo como arma para acceder a la bici sin problemas y tras eso me voy al carrefour.

Con el paso de los días me doy cuenta de que solo quedamos como no infectados aquellos que estamos en forma o que tenemos un mínimo de masa gris.

Mi vida a pesar del holocausto no ha cambiado tanto, pillo la bici, me pongo de mala leche por los zombies y me doy cuenta de que estos no se comen un rosco debido a que tienen el coeficiente intelectual de Britney Spears y no están para nada en forma.

Los zombies duran lo mismo que un cubata en manos de la Courtney Love (nada y menos) ya que no comen absolutamente nada y mueren por inanición.

Por mi parte he conseguido comida gratis, pisos a tutiplen (ahora si que van a bajar el precio de las hipotecas jajajajaja ), y con el tiempo veo que se ha hecho una limpieza general de la población muy interesante, y eso me gusta.

Se acaba el holocausto zombie y veo que ha quedado la polis perfecta.

 

Anuncis

2 thoughts on “Una pandémia zombie en MI Comarca.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s