Winds of change

Ayer por la tarde tuve la ocasión de quedar con Núria, una chica a la que conocí currando en un bar (por llamarlo de alguna manera) de mi ciudad. 

Diría que desde que trabajamos allí y salvo esporádicos encuentros por casualidad, no habíamos tenido la ocasión de poder sentarnos con calma y hablar, y a lo tonto, ya habían pasado más de 3 años.

Núria estaba haciendo lo que yo siempre quise hacer: estudiar audiovisuales.

La verdad es que me daba envidia (sana, eh :D) y me alegraba de que las cosas le fueran bien.

Además de los estudios hablamos también de proyectos personales. Parece ser que a ella también le ha dado por el huerto urbano, motivo por el cual realizamos un intercambio: una de mis plantas de calabacín por esta flamante planta de rúcula.

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Además de todo esto, también hablamos de Australia y de lo difícil que resulta sacarse el visado y lo mucho que vale la pena visitar este país. 

Parece ser que tras su vuelta, sigue interesada en volver aunque como a la mayoría de nosotros el tema económico no acompaña. 

También me comentó que tenía un par de contactos que podrían informarme si estaba interesada en marcharme hacia lo que a mi me parece un país ideal. Veremos como evoluciona todo, que me hace ilusión y miedo a partes iguales, aunque antes tengo que solventar unas cuantas cosas.

Por último (y es el motivo por el cual le dedico el post de hoy a Núria), al hablar sobre los estudios, me preguntó si seguía escribiendo mis guiones surrealistas por algún lado y también porqué no intentaba abrirme paso en este mundillo. 

La verdad es que es un mundo que me da miedo. Mi plan seria intentar conseguir un trabajo que me sustente mientras intento abrirme paso en el mundo de los guiones, que es mi verdadera vocación. 

Tras marcharme al dentista (que eso merece una entrada… ) le fui dando vueltas a este último punto y he decidido que además de escribir algún post sobre lo poco que sé de PNL, volveré a escribir mis idas de castaña por aquí.

 

 

La invasión de los tomates cherry, los calabacines y los pimientos del padrón

Como comenté en mi entrada anterior, soy una novata en el tema del cultivo de hortalizas y frutas y debido a ello, cometí un error bastante absurdo al iniciar mi experimento.

Las primeras semillas que planté son las que indico en el título de este post: pimientos del padrón, tomates cherry y los calabacines. 

Para poder realizar el cultivo, seleccioné tres macetas hondas y de gran diametro y tras comprobar en el sobre de las semillas que fuera la época de la siembra de estas hortalizas, me dediqué a hacer agujeros por la tierra de las macetas y a ir metiendo las semillas de los sobres… ¡Las metí todas!

Al principio parecía que el experimento no iba a salir mal a pesar de que mi padre miraba con  extraña curiosidad como trabajaba en el balcón. 

De hecho me emocioné las primeras semanas después de realizar mi experimento al ver que las tomateras brotaban y al ver que las pimenteras y los calabacines hacían lo propio… 

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El motivo por el cual hice semejante aberración (y que imagino que haría que mi abuelo, un hombre de campo, pusiera el grito al cielo o se partiera la caja) es que tenía miedo de que no me saliera ninguna planta, así que preferí plantarlo todo y asegurarme de que por lo menos una sí que saldría… 

El resultado fue el siguiente: 

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Como veis, tenía plantas de calabacines y pimientos para dar y tomar (de hecho, si hay alguien interesado que me lo haga saber) y un mini bosque de tomates cherry, a los cuales me animé a trasplantar. 

Al ser novata y no haber trasplantado nunca, diré que tuve que aplicar el darwinismo extremo (salvar a las 10 tomateras más fuertes y desestimar las otras) y de las plantas que trasplanté sobrevivieron 6, y bastante me costó conseguirlo.

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Tras este experimento, aprendí la lección y ahora realizo el cultivo con más sentido común (plantó menos plantas y en semillero para asegurarme que va bien) y que parece ser que tanto las zanahorias moradas como la calabaza Waltham como el cilantro están empezando a dar resultados 🙂

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Veremos como sigue el experimento. 

El experimento de la huerta urbana

Desde finales de este verano, he dedicado parte de mi tiempo libre en un experimento casero: mi huerto urbano.

Se trata de un experimento bastante ambicioso, ya que el objetivo final sería comprobar si es posible autoabastecerse con el cultivo propio en un balcón (suena a locura, lo sé).

Para poder realizar este experimento en condiciones cree una tabla con excel /numbers (iWork) para poder ir índicando los siguientes factores que considero importantes en este experimento: el tipo de planta (tomatera, berenjenal,…), el día en que fue sembrada, cuándo la trasplanté (en caso de que haya sido necesario), cuánto tarda en dar fruto, qué cantidad de fruto da cada planta (una media), cuántas veces da fruto por temporada.

Por ahora me encuentro en la primera fase de mi proyecto, el sembrado y en algunos casos, como por ejemplo el caso de las tomateras cherry (las planté en septiembre) me encuentro en la fase de trasplante.

Este experimento también me va a servir para controlar qué plantas son de cada temporada para así poder comprar verduras con más criterio.

Las plantas con las que he iniciado este experimento son:

– tomateras cherry (rojo)

– calabacín

-pimientos del padrón

– tomateras cherry (amarillo)

– melisa

– perejil

– albahaca

– endivias

– cogollos de tudela

– alcachofa

– espinacas

– calabaza Waltham

– zanahoria morada

Quiero que quede constancia también que es la primera vez que me dedico a cultivar plantas y que por consiguiente, seguro que voy a cometer más de un error, por consiguiente cualquier feedback que queráis aportar, será bienvenida. 🙂

 

 

 

 

La vida de Pi (contiene spoilers)

Cuando leí el libro de “la vida de Pi” de Yann Martell, me quedó un buen sabor de boca.

No solo se trata de un libro sobre las peripecias de un niño hindú que acaba sobreviviendo a un naufragio sino que también se trata de un libro que me enseñó los distintos puntos de vista de diferentes formas de tomarse la vida, ya sea a través del hinduismo, el cristianismo, la religión musulmana o el racionalismo.

Pi es un niño hindú que vive una vida idílica en el zoo de Pondicherry que regentan sus padres. Allí Pi aprende que los animales no son como los humanos, sobretodo a través de la estrella del zoo, Richard Parker, un tigre de bengala.

Un animal se mueve por instintos básicos y carece “sentimientos humanos”. Se mueven a través de una estricta jerarquía y en muchas ocasiones los sentimientos que creemos ver en su mirada, no son más que nuestra mirada reflejada en sus ojos.

No por ello deben ser menospreciados o maltratados, ya que otra de los puntos positivos de un animal es que son sinceros, no mienten en cuanto a sus intenciones.  Esta lección se puede ver cuando el padre de Pi hace cierto experimento con una cabra y Richard Parker. El padre de Pi es la figura que representa el pensamiento racional el cual resulta a Pi muy útil para aplicar las técnicas de supervivencia y domar a Richard Parker (lo condiciona) tras el naufragio del barco.

Por otro lado, las religiones hindú, cristiana y musulmana, ayudan a Pi a mantener su esperanza en que va a salir de esta situación y que merece la pena seguir adelante a pesar de su difícil situación.

Al final de la película se plantea al espectador qué historia cree, si la del naufragio de Pi con los animales y el bote salvavidas o bien la historia del naufragio con su madre, el cocinero y el chico budista.

En ambas historias Pi sufre y en ambas pierde a su familia, salvo que en la primera se requiere la fe para creerse una historia en apariencia tan surrealista y que es más agradable de ser contada para Pi.

Sea como sea, para mi ha sido una gran película que merece mucho la pena ser vista, no solo por su historia y su enfoque sobre las diferentes formas de enfocar la vida sino también por la gran calidad de sus gráficos.

 

Proyecto 2013

Sé que el título del post de hoy suena algo vacío pero dejadme que os explique de que se trata.

En los últimos meses y a pesar de que he conseguido ahorrar, me he dado cuenta que he estado comprando cosas que realmente no necesitaba o que no me aportaban nada; que si chucherías, que si alguna prenda que no me hacia falta…

Reconozco que no lo he hecho del todo mal pues he conseguido ahorrar un 50% de mi salario pero creo que podría hacerlo mucho mejor, y es por ello que tras comprometerme con cierto proyecto de minimalismo, he decidido crear mi objetivo para este nuevo año.

Desde que mi más tierna adolescencia, la animación ha sido mi espinita clavada, a pesar de que hice alguna que otra cosilla por mi cuenta…

Siempre quise aprender de manera profesional, las técnicas de animación y hace un par de semanas eché un vistazo al programario de la escuela 9zeros de Barcelona.

Vi que allí se ofrecía un curso de animación para principiantes y un segundo curso para profesionales.

Ambos cursos eran terriblemente caros pero no obstante creo que es algo por lo que merece la pena luchar.

También he visto que actualmente puedo permitirme el lujo de adquirir una Cintiq 24HD de Waccom (otro de mis sueños), pero no obstante voy a esperar.

El motivo es simple: quiero tomarme esto en serio.

En casa tengo una Waccom Bamboo, un modelo mucho más sencillo de tablet y en breve se va a inciar un curso de iniciación al diseño asistido por ordenador desde edX , para el cual se requieren conocimientos matemáticos (si, me va a tocar estudiar mates de nuevo…).

Mi primera prueba para ver que me tomo esto en serio, a parte de ahorrar dinero y entrevistarme con el jefe de estudios de 9zeros, consistirá en realizar bocetos y el guión de lo que quiero que sea mi primera animación, así si mi  idea sigue adelante para este verano, ya tendré parte del proyecto preparado, veré si puedo dedicarle el tiempo que este proyecto necesita a parte de trabajar y además perfeccionaré mis técnicas de dibujo y animación con Toon Boom  y mi Waccom Bamboo.

Sea como sea, el proyecto me gusta mucho y estoy dispuesta a hacerlo realidad 😀

Seguramente publicaré todos mis avances en este terreno en mi espacio de deviantart, el cual actualmente ha sido desactivado para poder crear uno que se ajuste más a mis intereses actuales.

Estado actual, como mi amigo Freddy 😉

Experimentando de nuevo…

La semana pasada me quedé algo sorprendida al ver que cuando hablando con un cliente alemán, me resultó imposible acordarme de cómo se decía “le transfiero con el departamento de …” en alemán.

Dado que siempre he sido una mujer de recursos y que me gusta corregir mis errores, decidí volver a ponerme las pilas con los idiomas.

Desde principios Julio de 2012 que no he cogido un libro en alemán u otro idioma que no fuera catalán, castellano o inglés y que ni siquiera me he molestado en repasar la gramática aprendida y tras el lapsus de la semana pasada, opté por utilizar mis conocimientos applenianos para solventar el tema.

Ni corta ni perezosa me descargué 25 podcasts de Deutsche Welle, en el cual enseñan alemán desde el principio.

Para mi sorpresa, los profesores (salvo los nativos) tienen un acento castizo que echa para atrás, aunque supongo que eso será mejor que el acento ruso que adquirí cuando estuve viviendo en Bensheim.

Este pequeño lapsus me ha inspirado para reorganizar mi agenda quedándo esta de la siguiente manera y demostrándome que la UB me creó cierto síndrome de Estocolmo:

Los lunes voy a encargarme de ponerme en forma, ya sea corriendo 5km o haciendo 1 hora de gimnasia (y sí, muy a mi pesar, empiezo mi entrenamiento con pesas para poder tirar con arco en condiciones), 1 hora de CS50X y 1 hora de francés.

Los martes nuevamente 1 hora de gimnasia (correr o abdominales, etc…), 1 hora de Codeacademy, 1 hora de alemán  y… sip, también quiero dedicarme a dibujar un poco (por lo menos preparar los bocetos para cierta idea que me ronda por la cabeza, mhuahahaha).

Los miércoles 1 hora de gimnasia , 1 hora de CS50X, 1 hora de sueco  y una hora de escritura de monólogos.

Loa jueves 1 hora de gimnasia, 1 hora de Codeacademy, 1 hora de chino y una hora de pruebas ante la cámara.

Los viernes me tomaré mi merecido descanso.

Además de todo esto, esta noche iniciaré la búsqueda de los podcasts para aprender los diferentes idiomas y hacer el experimento (en Alemania me fue muy útil para sumergirme en el idioma) de intentar pensar por un día en el idioma que me toque aprender en cuestión.

Reconozco que puede que todo esto me genere una crisis de identidad de caballo pero… hace tiempo que no hago experimentos y… lo echo de menos!!!