liderazgo vs. autoritarismo

Antes de iniciar el post de hoy, quiero dejar constancia de que mis conocimientos en el campo del liderazgo son limitados (es cierto que he realizado un curso a través de AIJEC y que he leido bastantes libros sobre Programación Neurolingüística por mi cuenta, pero no soy ninguna experta), y que los comentarios que voy a hacer a continuación son meras observaciones que he hecho tras asistir a varios eventos de recreación medieval con el Clan Hávamál.

Debido a esto, considero que este es un artículo totalmente subjetivo y que por supuesto cada uno es libre de liderar a su grupo como mejor le parezca. Dicho esto, empiezo el artículo.

En primer lugar me gustaría definir lo que considero que todo buen líder debe ser.

Considero que para que una persona sea un buen líder debe tener las siguientes características:

1- empatía: para poder conectar emocionalmente con sus seguidores y por consiguiente, tomar las decisiones que más les beneficien a todos.

2- autocontrol: una persona que se deja llevar por sus emociones, no es un buen líder. El motivo es simple: ¿cómo puedes pretender liderar con eficacia a otros individuos cuando ni siquiera puedes liderar tus propias emociones?

3- dar ejemplo: por lo general, una persona en sus cabales nunca seguirá los consejos de otra que hace justo lo contrario (de ahí que no me explico como podemos tener de presidente de nuestro país a cierto mamarracho…). Si la persona que te dice que hagas A, hace otra cosa distinta, acabaremos interpretando que A no es un buen consejo.

4- inspirador: se trata de una persona que inspira a los que le siguen no solo a seguir sus pasos sino también a mejorar en todos los ámbitos.

5- carisma: este punto iría muy relacionado con el de la empatía y la inspiración. Además de ser empático, un buen líder tiene que ser capaz de utilizar la conexión emocional que puede establecer con sus seguidores para inspirarlos a través de las palabras, los gestos, etc… tiene que saber cuándo debe utilizar cada una de sus herramientas para que el resto le considere un buen líder.

Por contra, he visto que algunos de los líderes de los grupos de recreación no cumplen con todos los puntos o peor aún, confunden liderazgo con autoritarismo. Por autoritarismo entiendo lo siguiente: una persona que quiere que su voluntad sea cumplida por la fuerza (poder, influencias, etc…) .

El autoritarismo no es un buen liderazgo ya que lo que conlleva es que el líder acabe creando una especie de burbuja, en la cual solo está él y no escucha en ningún momento las necesidades de sus seguidores, creando así malestar en el grupo, rebeliones, o en casos muy extremos, que el grupo termine por deshacerse.

Desde mi punto de vista, el autoritarismo es lo que todo buen líder deber evitar.

Es cierto que dentro de un grupo debe haber siempre una jerarquía y unas normas para evitar el descontrol (y por supuesto estas normas serán cumplidas por TODOS los miembros del grupo, líder incluido), pero también considero que esta jerarquía debe velar siempre por el bienestar del grupo y por supuesto, escuchar las necesidades de los seguidores e inspirarles a mejorar dando ejemplo.

Finalmente quisiera añadir que considero que a algunas de las personas que he visto “intentando ejercer el rol de lider” además de confundir el liderazgo con autoritarismo, también cometían el error de tomarse el feedback como intentos de “golpes de estado” (creerse que si aceptan la crítica de un seguidor están demostrando debilidad y por consiguiente que eso pondría en peligro su estatus de lider).

El feedback es algo que debe ser interpretado como “consejos para mejorar” no como crítica negativa. Todo el mundo puede mejorar, y siempre va bien que nos abran los ojos cuando no somos capaces que estamos cometiendo un error (rectificar es de sabios, dicen).

Desde mi punto de vista una persona que es incapaz de aceptar la crítica o que reacciona ante ella de forma violenta (verbal o físicamente), es una persona tremendamente insegura y que no debería ejercer el rol de líder, ya que su autoestima no le permite realizarlo correctamente y además no es capaz de aportar buenos argumentos para que sus seguidores acepten sus ordenes (hace que le obedezcan por temor , no por autoconvencimiento).

Como ya he dicho anteriormente no soy ninguna experta en este tema, pero quería hacer esta pequeña aportación de los principales rasgos que un líder debe tener y de un fallo que por desgracia está bastante extendido en nuestro país a la hora de liderar, tanto por recreacionistas como por políticos.

El teatro y la concentración

Ayer fue un día bastante interesante a nivel personal. 

Resulta que llevaba tiempo planteándome cambiar mi actitud respecto a cierta conducta que estaba adoptando últimamente. 

Desde siempre he sido una persona que me gusta solucionar mis propios problemas pero a la vez, si me toca una persona que considero más competente que yo, suelo relajarme y dejar que lleve el mando (sigo haciendo mi trabajo pero realizo consultas cada dos por tres por miedo a equivocarme, y lo peor es que las respuestas que suelen darme, soy consciente que las podría haber encontrado si me centrara en el problema). 

El caso es que ayer era el último día de esta persona en nuestro departamento y decidí cambiar mi actitud radicalmente. Me dediqué a centrarme en todo el trabajo que tenía delante y sobretodo, realizar el mínimo de preguntas (en todo el día solo consulté dos cosas). 

Otra de las cosas que hice fue centrarme durante 5 minutos en el problema que no sabía como resolver y tras reflexionar, voilà! Respuesta encontrada y acertada!

Viendo el buen resultado que me dio este experimento, decidí aplicarlo al curso de teatro al que estoy asistiendo.

Ayer tenía 2 horas libres antes del curso. Me sentía muy tentada de ir a mirar unas Vibram’s para salir a correr y a la vez tenía ganas de seguir probando mi experimento del día.

Finalmente mi curiosidad venció a mi alma consumista, y me fui a la academia de teatro.

Para aquel día, tenía que representar un rol (choni) que es totalmente opuesto a mi forma de ser, así que al llegar a la academia antes de hora, decidí reservar una salita y leer el texto una vez tras otra y visionar cada una de las acciones que realizaría en mi interpretación mientras esperaba a que llegara mi compañera para ensayar. 

El resultado fue que cuando lo interpreté con ella e incluso delante del resto de compañeros, había llegado al punto en que no me costaba interpretar el rol y meterme en la piel del personaje. 

El siguiente ejercicio y que me llevó un paso más allá, se trataba de que en la clase de teatro nos propusieron una situación determinada y grabar nuestra voz narrando lo que veíamos y sentíamos y posteriormente poner solamente la grabación de la voz y interpretar con gestos lo que íbamos contando. 

Al realizar la grabación de mi voz, me vi a mi misma en la situación que estaba contando, de hecho me olvidé de que mis compañeros estaban allí, y cuando llegó la hora de representar con gestos faciales lo que estaba contando, conseguí realmente pensar lo que contaba y me resultó sumamente fácil y efectivo (la profe y los compañeros quedaron entusiasmados).

Así que ayer descubrí como superar uno de mis handicaps. 

Este último ejercicio también me sirvió para ver que los pensamientos en mi cabeza van a 2000 por hora, así que creo que ya tengo otro reto… 😉